El lugar elegido por Francisco Parra Luna (2)

Plano incluido en las respuestas de Villanueva de los Infantes en 1575
Plano incluido en las respuestas de Villanueva de los Infantes en 1575

“Para comenzar, el método a seguir se fundamentará en once hipótesis de trabajo iniciales que habrá que proceder a aceptar o rechazar, Quijote en mano, y bajo una irrenunciable vocación de descubrir el «lugar» cualquiera que éste resulte…” (El lugar de la Mancha es … – El Quijote como un sistema de distancias/tiempos)

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En el artículo anterior queda evidenciado, “Quijote en mano”, que el lugar de don Quijote de la Mancha, no se encuentra en el Campo de Montiel, un distrito o parte de la Mancha. Pero si muy cerca de él, casi en sus límites, para que al poco de salir de su pueblo, don Quijote, ya anduviese cabalgando por  él. Tener que “acertar”, en su segunda salida ya con Sancho, en el camino y dirección de salida de su lugar para volver a estar en el Campo de Montiel, como en su primera salida, es concluyente. Como aclaraba, si el lugar de don Quijote estuviese en el Campo de Montiel, no haría falta “acertar” en el camino a tomar saliendo de él para encontrarse en él.
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Esta parte del Quijote, esta frase del Quijote, o no la han leído este equipo dirigido por el señor Parra Luna, o les incomoda tanto que Cervantes la hubiese escrito que se “olvidan” de ella deliberadamente para no usarla como hipótesis inicial de trabajo.
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Que Cervantes estaba pensando en una comarca de la extensa  Mancha castellana para hacer vecino de un lugar de ella a don Quijote, no le cabe duda a nadie. Que esta zona de La Mancha gira alrededor de los lugares de El Toboso, Quintanar, Puerto Lápice,  Tembleque y Campo de Criptana, (esta villa aunque no nombrada en la obra es el lugar donde don Quijote se encuentra con sus muchos molinos de viento), y que uno de sus caminos principales que la cruza  es el que lleva de Toledo a Murcia, es una evidencia “Quijote en mano”. Y de casi todo esto, también se “olvidan”.
Es curioso ver en el trabajo de este equipo de catedráticos y profesores, que cuando una parte del Quijote no conviene a su fin se “olvidan” de ella, o ya no les interesa trabajar“Quijote en mano”.
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Estos “encantadores que todo lo mudan a su antojo”, como seguro les diría el propio Cervantes al ver la manipulación, por omisión, de su texto, son desleales hasta de sus propios principios. En el Prólogo de su trabajo manifiestan:
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“Se presenta en el capítulo siguiente un resumen y un breve comentario sobre la escasa posibilidad de la mayoría de los pueblos que se han propuesto como «lugar de la Mancha», pero podemos adelantar que la característica común de estos tres grupos de estudios puede definirse por su «a-sistemicidad» metodológica, es decir, por no tener en cuenta sus autores la totalidad de los factores o variables que deben definir la globalidad compleja del sistema interno de distancias y tiempos que presenta el Quijote como obra literario-geográfica (tan ponderada, p. ej., por Fermín Caballero).Antes al contrario, muchos de ellos parecen seguir la tendencia (consciente o no) de tomar de la misma todo lo que favorezca a su hipótesis y a rechazar o ignorar lo que pueda ir en su contra(El lugar de la Mancha es … – El Quijote como un sistema de distancias/tiempos)
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Poco más que explicar. Lo mismo que estos señores critican de cuantos han publicado estudios sobre este tema “por no tener en cuenta sus autores la totalidad de los factores o variables” o de “ignorar lo que pueda ir en su contra”, ellos mismo lo hacen, pero conscientemente. Lamentable en este estudio y con un equipo de trabajo compuesto por tantas personas que dicen trabajar “Quijote en mano”. El Quijote hay que leerlo, no tenerlo solo en la mano para hacerse la fotografía con él.
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Bien, pues el señor Parra Luna decide que el lugar de don Quijote tiene que ser Villanueva de los Infantes. Muda y trueca a su antojo lo escrito por Cervantes pretendiendo que pongamos atención en una parte de aquella Mancha, el Campo de Montiel, de la que ni sus propios vecinos se sentían manchegos.
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Del mismo documento histórico que este señor extrae un plano para limitar los lugares candidatos a ser el “lugar”, las Relaciones Topográficas de Felipe II, se “olvida” también de decirnos que de estos lugares solo Membrilla se sentía pertenecer a la Mancha en los tiempos de Cervantes.
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Así contestaban los vecinos de Membrilla, en diciembre de 1575, a la pregunta para que definiesen “El reino en que comúnmente se cuenta el dicho pueblo, como es decir si cae en el reino de Castilla, o de León, Galicia. Toledo, Granada, Murcia, Aragón, Valencia, Cataluña, o Navarra, y en qué provincia o comarca de ellos, como sería decir en tierra de Campos, Rioja, Alcarria, la Macha, etc.” :
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“Al cuarto capítulo decimos que esta villa está en el reino de Toledo, y su asiento es Mancha, y es el primer pueblo del partido del Campo de Montiel viniendo de Toledo hacia el sol a mediodía”
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Y para no tener que transcribir las contestaciones de todos los demás lugares, con solo hacerlo de Villanueva de los Infantes, el lugar “elegido” por el señor Parra Luna, es suficiente para entender que no podía estar pensando Cervantes en este lugar para hacer vecino de él a don Quijote de la Mancha, ya que no se sentían sus vecinos como manchegos, es más, delimitan muy precisamente estar entre la Mancha y Sierra Morena.  Así contestaban a la misma pregunta del cuestionario también en diciembre de 1575:
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“Cae esta villa en el reino de Toledo, en las vertientes de los principios de sierra Morena que llaman en el Campo de Montiel que es entre la Mancha y sierra Morena”
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¡Y de este lugar, quiere hacer el señor Parra que sea vecino don Quijote de la Mancha!
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Esto que parece imposible, que una parte de un territorio no se sienta pertenecer a él, sigue pasando hoy en la actual división político-territorial de España. La actual Comunidad de Castilla-La Mancha engloba a las provincias de Guadalajara, Toledo, Cuenca, Ciudad Real y Albacete. Si hoy preguntamos a un vecino de cualquier pueblo de Guadalajara por el nombre de su tierra, responderán que es La Alcarria, nunca responderán que son manchegos. Pero también en muchos pueblos del norte de Cuenca, si hacemos la misma pregunta tampoco responderán que son manchegos, sino “serranos”, o de La Sagra, si la pregunta la hacemos en una gran parte de Toledo. Aunque todos sean castellanos-manchegos.
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Cervantes conocía muy bien la geografía de la Mancha, sus lugares y  caminos, así como la idiosincrasia de sus gentes. Está considerado como muy buen geógrafo, por lo que en el Quijote nos dejó la geografía real que él mismo vivió. Sabía muy bien hasta donde llegaban los límites de los lugares, y comarcas, y hasta donde llegaba la influencia territorial de los partidos. Conocía muy bien que el Campo de Montiel formaba parte de la Mancha y también sus límites administrativos y de influencia dentro del territorio gobernado por la Orden de Santiago a la que pertenecía, aunque una buena parte de él no se sintiera pertenecer a la Mancha, e hizo que don Quijote comenzase sus andanzas por  el Campo de Montiel.
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Por lo tanto no se le puede achacar contradicción geográfica en lo escrito por Cervantes, sino un interés especial del señor Parra Luna en el “lugar” elegido por él mismo.               
                         
Presidente de la Sociedad Cervantina del lugar de don Quijote
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El lugar elegido por Francisco Parra Luna

resp2Antes de comenzar a discutir las hipótesis y demás puntos o variables, sistemas de trabajo empleados, etc, es necesario que tengan en cuenta que el trabajo de este equipo de catedráticos y profesores “dirigidos” por el señor Parra Luna, parte o quiere hacer partir, de que el lugar de don Quijote tiene que estar dentro y por lo tanto pertenecer al Campo de Montiel.

Así lo indican en el Prólogo de su estudio: “El lugar de la Mancha es … El Quijote como un sistema de distancias/tiempos”, en 2005:

” … las hipótesis del investigador se centraron inicialmente en pueblos que, estando inequívocamente dentro del Campo de Montiel (así lo exige el texto cervantino), …”

Y es tal su obsesión, o localismo enfermizo, que incluso son capaces de poner como una posible contradicción del propio don Miguel el título de la obra. Si, hasta a ese punto llegan, que según ellos esta inmortal obra debió llamarse: ¡Don Quijote de Montiel! Esta afirmación la podemos leer, pero desde luego no admitir nadie, excepto ellos y sus lacayos, voceros, interesados, agradecidos y seguidores, en su segundo estudio ” El enigma resuelto del Quijote. Un debate sobre el lugar de la Mancha”, editado en 2009, siendo coordinadores también Francisco Parra Luna y Manuel Fernández Nieto:

“Finalmente, y para culminar con la serie de informaciones «débiles» y contradictorias que proporciona, hasta el título de la obra resulta equívoco ya que bien pudo titularla don Quijote de Montiel y no don Quijote de la Mancha.”

Con estos antecedentes, ya casi podemos imaginar por donde irán las manipulaciones, alteraciones, omisiones e interpretaciones que estos señores harán en su estudio, para tratar de persuadir a quienes lo lean, entre los que me encuentro. Pero no podrán convencer, sí arrancar una pequeña muesca de risa floja, a los que también han leído el Quijote, entre los que  también me encuentro.

Bien. Hablan de que hay que centrase solo en los lugares del Campo de Montiel, porque “así lo exige el texto cervantino”.

Que el Campo de Montiel es un espacio geográfico muy importante en la obra, pues es nombrado especialmente en cinco ocasiones, no le cabe duda a nadie. Vamos a recordar estas cinco partes del Quijote:            

“… y el alivio tuyo, en hallar tan sincera y tan sin revueltas, la historia del famoso don Quijote de la Mancha, de quien hay opinión por todos los habitadores del distrito del campo de Montiel,  que fue el más casto enamorado y el más valiente caballero, que de muchos años a esta parte se vio en aquellos contornos” (Prólogo)

” … ,que dejando la blanda cama del celoso marido, por las puertas, y balcones del manchego horizonte, a los mortales se mostraba, cuando el famoso caballero don Quijote de la Mancha, dejando las ociosas plumas, subió sobre su famoso caballo Rocinante, y comenzó a caminar por el antiguo, y conocido campo de Montiel. (y era la verdad que por él caminaba) (Cap. II, 1ª P)            

“Iba Sancho Panza sobre su jumento como un patriarca, con sus alforjas y su bota, y con mucho deseo de verse ya gobernador de la ínsula que su amo le había prometido.  Acertó Don Quijote a tomar la misma derrota y camino, que el que él había tomado en su primer viaje, que fue por el campo de Montiel. por el cual caminaba con menos pesadumbre que la vez pasada, porque, por ser la hora de la mañana y herirles a soslayo, los rayos del sol no les fatigaban.” (Cap. VII, 1ª P)      

“Pisó por ella el uno, y otro lado de la gran Sierra Negra, y el famoso Campo de Montiel, hasta el herboso llano de Aranjuez. a pie, y cansado” (Cap. LII, 1ª P)  

“… y que los lectores de su agradable historia pueden hacer cuenta, que desde este punto comienzan las hazañas, y donaires de don Quijote, y de su escudero: persuádales, que se les olviden las pasadas caballerías del ingenioso hidalgo, y pongan los ojos en las que están por venir, que desde agora en el camino del Toboso comienzan, como las otras comenzaron en los campos de Montiel, …” (Cap VIII, 2ª P).

Leyendo solo la segunda cita, parece indudable que don Quijote se encuentra en el Campo de Montiel cuando sale de su casa. Cervantes incluso entre paréntesis reafirma este hecho como si pudiese haber alguna duda.

¡Pero el lugar desde donde sale no está en el Campo de Montiel!, ese distrito o parte de la Mancha. Es en la tercera cita donde Cervantes nos lo deja meridianamente claro. Escribe: “Acertó Don Quijote a tomar la misma derrota y camino, que el que él había tomado en su primer viaje, que fue por el campo de Montiel”.

Es evidente que el lugar de don Quijote no se encuentra en el Campo de Montiel, pues de encontrarse en él, saliendo de su pueblo por cualquier camino y dirección estaría siempre en él, no siendo necesario “acertar” en el camino y su dirección para llegar a él. Pero si muy cerca de él, casi en sus límites, para que saliendo de su lugar, muy pronto se tenga que estar en él. Ahora tiene mucho más sentido la aclaración anterior de Cervantes: (y era la verdad que por él caminaba)

Ya en la tercera salida, queda aún más claro esta situación geográfica del lugar de don Quijote dentro de la Mancha, pues al tomar nuestro protagonista otro camino de salida de su pueblo, el camino hacia El Toboso, no entra de inmediato en el Campo de Montiel:  persuádales, que se les olviden las pasadas caballerías del ingenioso hidalgo, y pongan los ojos en las que están por venir, que desde agora en el camino del Toboso comienzan, como las otras comenzaron en los campos de Montiel”.

Detalle del original de la primera edición de 1605
Detalle del original de la primera edición de 1605

Con este análisis quedaría completamente rebatido la totalidad del trabajo de estos señores, pero seguiré comentando sus hipótesis, variables, “puntos cardinales” , olvidos del texto, manipulaciones de este, etc.

No estaría de más que estos señores publicaran en pdf sus dos libros editados para que los pudiesen leer y tomaran sus propias conclusiones en todo el mundo, no todos los lectores e interesados en lo cervantino tienen recursos suficientes, si tanto les interesa la validación de sus trabajos, pero como el negocio es el negocio hay que comprarlos y hacer que se envíen con los gastos oportunos, y a América es muy caro.

 

                                                  Presidente de la Sociedad Cervantina del lugar de don Quijote

El lugar de la Mancha

Como muchos saben, un grupo de catedráticos y profesores de la Universidad Complutense, “dirigidos” por Francisco Parra Luna, publicaron a finales del año 2004, en un intento clarísimo de aprovecharse de la celebración del cuarto centenario de la publicación de la primera parte del Quijote, un estudio en el que determinaban por métodos “científicos”, según decían ellos, que el lugar de don Quijote era Villanueva de los Infantes.

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Esta teoría, muy lejos de poder confirmarse casi de inmediato, como trataron usando todos los medios que tuvieron a su alcance (por ser quienes eran), ha tenido muchas críticas desde todos  los ámbitos por no entenderse nada de lo que estos señores afirmaban, pues solo el hecho de encontrarse a casi 100 km de El Toboso o de los molinos de Campo de Criptana, entre otros datos descritos por Cervantes, la descalificaban totalmente.

Pero ahora nos encontramos nuevamente, diez años después, a las puertas de la celebración del cuarto centenario de la publicación de la segunda parte del Quijote, y, nuevamente, queriéndose aprovechar de esto, el señor Parra Luna, quiere de una manera de “urgencia”, que se reconozca su teoría y se programan unas mesas de discusión con personas de reconocido prestigio cervantino a nivel mundial, retándolos a que desmonten su teoría. Y en estos primeros días de este mes caluroso de julio, han celebrado en Villanueva de los Infantes estos encuentros.

Los resultados de lo acontecido seguramente lo podremos leer a finales de este año en un nuevo alarde de medios de comunicación y fuegos artificiales.

Pero aprovechando que el señor Parra ha retado, además de a estos cervantistas, a todo el mundo a que le discutan sus teorías, tal y como podemos leer en la prensa: … el señor Parra Luna “ha hecho extensivo este reto a cualquiera de los municipios que se erigen como la villa del Ingenioso Hidalgo por puro localismo, sin seriedad académica y con el único criterio de aficionados”, esta Sociedad Cervantina del Lugar de don Quijote, que debe su nombre al estar constituida en Alcázar de San Juan, otro de los lugares que defienden ser el lugar de don Quijote y Sancho, como así se demuestra en el estudio Mi vecino Alonso, de Luis Miguel Román, aceptamos el reto de este señor y desmontaremos de una manera objetiva, leyendo el Quijote (el fin principal de esta Sociedad Cervantina), las manipulaciones del texto, omisiones de este, interpretaciones interesadas e invenciones que este señor toma como argumento para intentar llevar el lugar de don Quijote a unos 100 Km de El Toboso, el lugar de su Dulcinea.

                                                               La Junta Directiva

 

Almuerzos con Don Quijote

La Sociedad Cervantina del Lugar de don Quijote ha puesto en marcha una de sus actividades contempladas en sus Estatutos: “Almuerzos con don Quijote”

Diego Ortega (Alcalde de Alcázar de San Juan) con la Junta Directiva de la Sociedad Cervantina del lugar de don Quijote
Diego Ortega (Alcalde de Alcázar de San Juan) con la Junta Directiva de la Sociedad Cervantina del lugar de don Quijote

En esta primera edición el invitado ha sido Diego Ortega, alcalde de Alcázar de San Juan.  A primera hora del sábado pasado, 28 de junio, nos reuníamos en la sede actual de la Sociedad, en la calle Santa Ana nº 6, nuestro invitado y la Junta Directiva.

Después de reconfortar el estómago, como bien lo haría Sancho Panza a esas horas del día, en la que degustamos queso manchego, pipirrana y duelos y quebrantos, como los que comería nuestro vecino Alonso, acompañado con buen pan de la Alameda y vino de La Mancha, Diego Ortega nos contó como fue en el colegio de los Trinitarios donde por primera vez tomó contacto con el Quijote.

Como a muchos, esta primera lectura fue por obligación, pero después vinieron otras donde además de disfrutar con su lectura apuntó refranes, frases y sentencias que las usó más adelante en su etapa de pedagogo. También nos recordó como su abuelo Vicente indagó en archivos y documentos sobre la vida de Cervantes, especialmente con el libro de bautismos donde aparece el Bautismo de un niño con el nombre de Miguel y los apellidos de su padre son Cervantes Saavedra, dejándonos apuntes muy interesantes.

Entre recuerdos personales y nuevos proyectos alrededor del Quijote nos pasamos la mañana, dando por terminado esta primera edición de los “Almuerzos con don Quijote” apuntando ya nuevos nombres entre la cultura, política, artes, prensa y deporte, que iremos invitando para que alrededor de una mesa nos cuenten sus lecturas y vivencias con esta obra universal y tan nuestra.

Enlace al reportaje de TV que sobre este acto elaboró “Alcázar en el Mundo” http://www.alcazarenelmundo.com/index.asp?iden=11&id_producto=2091

 

Sociedad Cervantina del lugar de don Quijote